¡Mil gracias a todos!

mi primer premio…. aunque sin mucho merito jejeje

Life's Dream Theater

¡Holaaa!

Hoy Mr WordPress me ha felicitado. ¡Ya tengo cinco followers! Bueno,ahoraseis. Esta minientrada es solo paraagradeceros todo lo que hacen por mi mis seguidores. No tengodemasiados, en parte por no te

ner blogger ya que la gente usa más esa plataforma (normalmente) pero ya hay 5 personas que deciden creer en mi blog. ¡Y que sean mas! Son:

A ellos les agradezco y les regalo esta imagen pra que añadan a su blog como premio (y se lo regalo también a Egnia por molestarse en entrar en el blog y a Ana ya que sus seguidoras me han apoyado mucho):

premio.graciast.ldt

Os dejo con el mensaje de Mr WordPress:

Congratulations on getting 5 total follows on Life’s Dream Theater.

Your current tally is 6.

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El Chico del Metro by Claire Sparks

Estaba ahí, en el metro de Nueva York. Emocionada. Habíamos caminado un rato y yo, con mis zapatos de tacón, poco acostumbrada a este calzado, hacía lo que podía. Entre la gente y el mal estado del pavimento me quedé atrás de mi grupo, una pandilla de locos con un sueño.

Fue entonces cuándo, a pocos metros delante de mi, le vi por primera vez. Viniendo hacia mi, caminando en dirección contraria a la mía: un hombre, de mi edad más o menos, alto, bien arreglado pero con los primeros botones de la camisa desabrochados le daban  un aire informal… El típico americano. De repente me observó de una forma tan descarada que me fue imposible de ignorar. Era una mirada intensa que me desnudaba. Por alguna razón no me molestó. En lugar de bajar la mirada, también lo observé atentamente. Quizás en una ciudad donde nadie te conoce eres más capaz para ser tu mismo. Me sonrió. Una sonrisa cálida, tierna. La distancia entre nosotros iba disminuyendo a la vez que una energía interior que me hacía sentir muy viva se iba apropiando de cada rincón de mi cuerpo. Tres metros de distancia… Dos… Uno… Me pareció que él disminuía la velocidad, con sus ojos aún clavados en mi. Nos cruzamos. Nuestras manos izquierdas se tocaron, suavemente, fugazmente, durante un breve segundo que consiguió acelerarme el corazón. De repente no lo pude evitar. Me giré, buscándolo. Por mi sorpresa él se había parado no demasiado lejos de mi, sin perderme de vista. ¿Deseando, quizás, que rectificara mi rumbo? ¿Como podía ser que se hubiese fijado en mi? ¿Quién era?

“Beth” La voz de una compañera de viaje me despertó de golpe. “Vamos, que perderemos el metro”. Obedecí i continué caminando, dándole la espalda. ¿Qué acababa de suceder? ¿Qué me había ocurrido? Quando me reuní finalmente con mis amigos me giré de nuevo. Pero él había desaparecido entre la gente y ya no le volví a ver…

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